viernes, 22 de junio de 2007

ATRAPADOS EN LA RED



Al final de mi última entrada avancé que el tema de hoy sería una apasionante ciberhistoria de amor con final feliz ......... Allá voy!
Estando en segundo de carrera, una muy buena amiga mía (...llamémosla Ana) se enganchó, como todos los estudiantes universitarios de Barcelona de aquella época al chat de nescafib (chat de la Facultad de Informática de la UPC, creo). Enseguida conoció -cibernéticamente hablando - a varios con los que empezó a conversar asiduamente y en privado. Entre aquellos personajes el que más privados y más ratos de chateo consiguió fue un tal "Dickie". Tal era la adición al chat, y concretamente a las conversaciones con "Dickie", que mi amiga llegó a pasarse más de ocho horas diarias metida en la sala de informática.
Lógicamente, llegó un momento que el ciberespacio ya era poco, y tanto a "Ana" como a "Dickie" el gusanillo de la curiosidad les llevó a que, tras las múltiples insistencias por partede é, contactaran por teléfono. Entonces aún era peor, después de pasarse todas las horas de clase (y en la Pompeu teníamos clase mañana y tarde) chateando, un par de horita al teléfono no se las quitaba nadie.
Yo la versión de él no puedo contarla, pero recuerdo que mi amiga nos decía, ya en esta fase del teléfono, "es muy curioso, porque sin conocerlo, algo siento por él!". Total que al final, entre esos sentimientos extraños y nuestra insistencia (bueno, y sobre todo la de él) porque lo conociera, Ana se decidió a quedar con "Dickie".
Siempre con el miedo de que por muchas conversaciones que habían mantenido "Dickie" (que para entonces ya era Manu) no era más que un desconocido, Ana lo citó a comer (no iba a arriegarse encima con nocturnidades y alevosías) en su facultad y acompañada por un amigo y una amiga. Manu, que ya no podía esperar más a conocer en persona a aquella súper ciberniña, aceptó, pero con una condición: Ana debía recogerlo a él en la facultad de económicas de la UB con su moto y llevarlo a esa comida. Su identificación sería la matricula de la moto!!!!
Así que Ana, en un momento de locura y perdiendo toda cordura, cruzó toda Barcelona para quedarse delante de la facultad de económicas subida encima de la moto (con el casco puesto, eso sí! por si tenía que salir corriendo) a esperar a un desconocido con el que llevaba meses hablando y del que, en cierto sentido se había enamorado ....
Las primeras impresiones en el momento de verse (no podemos dcir conocerse, porque de eso ya hacía meses) fueron positivas y de acuerdo con las expectativas. Aquella comida duró hasta las siete de la tarde, y de ahí fueron surgiendo numerosas cenas, cines, cafés, hasta que -tras superar varios "pequeños" engaños -ya se sabe que en la red se miente muuuucho- y otras tonterias - la ciberhisoria se convirtió en una auténtica historia de amor que acabó en boda y família numerosa.
Os contaría más detalles pero mi ciberpirata de amor está entrando en casa.
Un besote y ..... ya os seguiré contando!!!!

6 comentarios:

Benita Pérez-Pardo dijo...

Eso es un matrimonio moderno!!!.

Álvaro Montoliu dijo...

buenísimo Cuca... me ha encantado lo del ciberpirata, ya entiendo porque los niños juegan a los piratas en su cueva!

Agustín Montoliu dijo...

jajajajaja!!!

se a exo cacs!el bosco en la pisci!!!

q bonita es tu historia de amor!!
para q luego digan q me paso el dia en el pc ee cuca!!

un beso tu hermano

Adaldrida dijo...

Me ha encantado... Leo el blog de tu hermano (que antes empezó a leer el mío), pero gracias a Benita he llegado hasta aquí... me interesa mucho el ciberamor, así que gracias!

Benita Pérez-Pardo dijo...

Cuca vuelve!!!. La blogosfera te necesita!!!!

Benita Pérez-Pardo dijo...

Cuca, enhorabuena!!. Ya me ha informado Ricardo de la buena nueva. El cuarto o el quinto???.
Bueno, en cuanto puedas, si puedes, vuelve por estos lares que te echamos de menos.